Indemnización por despido: sueldo anual complementario y gratificaciones.

Escribe el Dr. Rodolfo Aníbal González (*)

Reiteradas divergencias jurisprudenciales.

La divergencia de criterios de distintos jueces sobre una misma cuestión jurídica, dicen los juristas, finalmente termina enriqueciendo la jurisprudencia, introduciendo nuevas posiciones y evitando su cristalización. Ello es así, siempre y cuando las disidencias resulten excepcionales.

En cambio, cuando se plantea permanentemente y la excepción se convierte en regla, termina por pulverizar nada menos que a la seguridad jurídica.

La consecuencia es que el resultado de un juicio depende –finalmente- del sorteo del tribunal que dictará la sentencia.

La Cámara Nacional del Trabajo y el cálculo indemnizatorio.

En el caso de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, conformada por diez Salas (tribunales integrados por tres jueces cada uno), cada vez es mayor el número de interpretaciones jurídicas divergentes.

Veamos uno de ellos: el cálculo de la indemnización por despìdo.

La Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, a través de su Sala II (1), considera que las retribuciones devengadas y/o percibidas con una frecuencia de pago distinto a la mensual, no deben computarse para la base de cálculo de la indemnización por despido.

En un reciente fallo rechazó la aplicación de la incidencia del sueldo anual complementario en el cálculo de la indemnización por antigüedad, por sostener que las retribuciones devengadas y/o percibidas con una frecuencia de pago distinto a la mensual, salvo supuestos de diferimiento fraudulento, no deben computarse para la base de cálculo de la indemnización del art. 245 de la Ley de Contrato de Trabajo. El argumento de que el sueldo anual complementario se devenga mensualmente resulta, para el tribunal, insuficiente.

En cambio la misma Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, a través de su Sala VII (2), considera lo contrario.

Refiriéndose al cálculo de la indemnización por antigüedad o despido y la inclusión de la parte proporcional del "bonus" anual, el tribunal dictaminó que, en base a la naturaleza remuneratoria de dicho pago que -como cualquier remuneración- se va devengando día a día, aun con la salvedad de que su pago se realice todos los años a fin de año, la directiva del artículo 245 de la Ley de Contrato de Trabajo es clara cuando dispone que debe tomarse la "mejor remuneración devengada".

Según este tribunal, “la prestación se devenga día a día y es de pago diferido, por lo que entiende, como ha venido resolviendo la Suprema Corte de Buenos Aires, desde el caso "Hellman, Raúl Alberto c. Rigolleau S.A.", LT, 1.983, XXXI-B, 931), que debe computarse en dicha base..." (se refiere, en igual sentido, a cómo se devenga el sueldo anual complementario).

En consecuencia, conforme este criterio, debe incluirse dicha parte proporcional del bonus en el haber salarial a adoptar como base de cálculo del concepto resarcitorio por despido incausado.

Conclusión.

Es comprensible el argumento sobre la diversidad de criterios que presenta una ciencia como el Derecho, que no es exacta y admite opiniones encontradas. Pero cuando se exceden límites razonables en las divergencias, como decíamos al principio, se pierde la seguridad jurídica, y -en consecuencia- la Justicia termina dependiendo de la suerte de un sorteo.

(1) Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, Sala II, "Fernández, Ana María c. Asociación Italiana de Mutualidad e Instrucción”, 31 de marzo de 2008, jueces Miguel Angel Maza y Miguel Angel Pirolo.

(2) Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, Sala VII, 22 de febrero de 2008, “Rodríguez, Antonio c. HSBC Bank Argentina S.A.”, jueces Estela Milagros Ferreirós y Néstor Miguel Rodríguez Brunengo.

Nota publicada el 19 de junio de 2008

(*) Abogado (UBA). Presidente de Actio S.A.

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